Cosechar agua una alternativa para las pequeñas comunidades.

Vecinos se capacitan en cosechar aguas lluvias para para sus cultivos agrícolas.

Esta es la segunda versión del programa formación de monitores de Agua y Suelo, que CORMA junto con sus empresas forestales están implementando desde el 2015.

Cerca de 120 vecinos del valle del Itata se dieron cita en el Centro de Educación y Tecnología – CET en Yumbel, para aprender a acumular el agua lluvia, hacer más fértiles sus suelos y  regar de forma eficiente sus cultivos. Esta es la segunda parte del programa que CORMA y sus empresas forestales están impulsando desde el 2015.

En esta oportunidad, a los vecinos se les enseñó de manera fácil y práctica a instalar tambores para capturar el agua lluvia que cae desde los techos, construir minirepresas y pozos profundos con sistemas eficientes de riego.

Para conservar sus suelos, se les capacitó en la confección de abonos orgánicos sólidos y líquidos. En adelante estos monitores serán los encargados de transferir los conocimientos aprendidos a sus propios vecinos de las comunas de Florida, Tomé, Cobquecura, Coelemu, Ninhue, Portezuelo, Quirihue, Ránquil, Trehuaco y Quillón.

A la fecha se han capacitado a 111 vecinos de las regiones del Biobío y Ñuble, quienes han   implementado 59 proyectos, los que son instalados en sectores donde otros vecinos también se vean beneficiados.  

Con la implementación de estas simples tecnologías, se han visto beneficiadas más de 5 mil 100 vecinos, quienes en total han ahorrador 60 millones de litros de agua, lo que significa un ahorro para los municipios en camiones aljibe.

El gerente de CORMA Biobío y Ñuble, Emilio Uribe, señaló sentirse satisfecho con la actividad y con lo aprendido por los vecinos. “Lograron descubrir una serie de prácticas y técnicas que a ellos les va ayudar muchísimo, primeramente, en lo familiar y también en la comunidad donde ellos provienen”.

Además, se refirió a los desafíos que se impone el gremio en este tema: “Hay que seguir perseverando en poder proyectar este trabajo en muchos vecinos más, porque sí se pueden desarrollar acciones provechosas, con pocos recursos. Así es que vamos a apostar a ese éxito, de manera muy responsable y comprometida”.

Juan Anzieta, gerente de Medio Ambiente y Comunidades ARAUCO, se refirió a la importancia de implementar este tipo de programa en conjunto con sus vecinos. “Este programa partió a través de un esfuerzo que hicimos en conjunto con CORMA y nosotros como empresa hemos estado desde el primer momento apoyando el programa. Para nuestros vecinos las experiencias aprendidas son fácilmente replicables, por lo que así llegamos con soluciones concretas a distintas localidades”.

Por su parte, Agustín Infante, director Centro Educación en Tecnología Región del Biobío, dijo que “con estas iniciativas, los vecinos aprenden distintas soluciones y alternativas para salir de algunos problemas medioambientales que son complicados para el secano. Esta tarea hay que mirarla desde un punto de vista bien integral, porque hay fuentes de agua como la lluvia o napas freáticas, donde se pueden encontrar soluciones”.

Impresiones de los vecinos.

Respecto a las técnicas y prácticas aprendidas, Erich Ruiz, vecino del sector Roa, comuna de Florida, indicó que “voy a replicar lo aprendido con todo gusto en mi sector. Los métodos de conservación de las aguas y cómo usar recursos básicos para lograr lo que uno mecaniza generalmente con motobombas eléctricas, uno lo puede hacer con una simple gravedad del agua en forma artesanal”.

Nancy Conejeros Parra, vecina de Cabrales, comuna de Yumbel, dijo que “aquí uno se da cuenta de como desperdiciamos el agua lluvia y que sólo se necesita un par de materiales fáciles de conseguir, para contener este vital elemento. En el campo donde hay quebradas, tenemos que hacer surcos para que el agua no provoque más erosión en el terreno, por tanto, hay muchas cosas que se pueden hacer”.