“Fenómeno del Niño débil” en la región de Coquimbo.

Gobierno y mundo científico analizan la llegada de un “Fenómeno del Niño débil” a la Región de Coquimbo. 

  • La Intendenta Lucía Pinto encabezó una reunión en la que se profundizó en los posibles escenarios que podría traer este evento climatológico a la región, con el fin de tomar medidas preventivas frente a la eventual llegada de precipitaciones más abundantes. 

Hace unas semanas el mundo científico confirmó la llegada de El Niño, que en esta oportunidad se presenta como un evento débil y de corta duración que podría traer más lluvias de lo normal, principalmente entre las regiones de Valparaíso y Maule. Un escenario que fue analizado en detalle por el Gobierno y centros científicos de la Región de Coquimbo, con el fin de conocer los pronósticos locales y anticipar medidas preventivas frente a mayores precipitaciones.

Sobre esta instancia, la Intendenta Lucía Pinto detalló que “la importancia de esta reunión es estar preparados, conocer cuáles son los potenciales escenarios a los que nos vamos a enfrentar durante este año debido a las posibles lluvias por la presencia de El Niño, y poder tomar los resguardos necesarios. Por ejemplo, hay medidas preventivas que podemos tomar en la agricultura, para evitar situaciones como las que vimos el año pasado y prevenir a los agricultores a que se preparen para posibles heladas; además de los posibles riesgos de quienes viven en zonas que pudiesen presentar algún riesgo debido a lluvias intensas”.

Una reunión en la que se abordó el escenario en profundidad a través de presentaciones de distintos servicios del agro, además de la Dirección de Obras Hidráulicas del MOP y el Centro de Estudios Avanzados de Zonas Áridas (CEAZA).

Justamente los pronósticos climatológicos estuvieron a cargo del CEAZA, cuyo Gerente Corporativo, Claudio Vásquez, explicó que “los índices marcan que debiese ser un Niño debilitado, donde se debiesen esperar precipitaciones, por lo que hay un llamado a estar atentos y coordinados, como es justamente el objetivo de esta reunión, tanto en materia de prevención como algunas medidas de emergencia que pudieran ocurrir en el año”. 

Saturación de suelos, acumulación de aguas, escorrentía superficial y activación de quebradas fueron algunos de los elementos abordados en esta primera de una serie de reuniones de información y coordinación en la que se busca anticipar escenarios para poner en marcha o potenciar medidas preventivas, a través de prácticas conservativas como la conservación de suelos degradados realizada por SAG e Indap, y los programas de reforestación y conservación de flora nativa implementados por Conaf.

Desde el Ministerio de Agricultura, el Seremi (s), Eduardo Rodríguez, puntualizó y agregó que “los pronósticos señalan que podríamos tener precipitaciones de hasta 400 milímetros, pero en un escenario de cambio climático como el que estamos viviendo es muy difícil pronosticar cómo van a ocurrir las precipitaciones y por eso el llamado a los agricultores es siempre a la prevención, a mantener la infraestructura en buenas condiciones, tratar en lo posible de tomar y mantener seguros agrícolas que nos permitan pasar esta temporada invernal de la mejor forma posible”. 

En líneas generales, la Región de Coquimbo hoy está en mejor situación que los últimos años respecto de acumulación de agua en sus embalses, sin embargo, las precipitaciones han estado bajas hasta  fines  de enero de 2019, situación que genera cauces bajo lo normal en los ríos de los tres valles de la región, con los niveles más bajos en la provincia del Choapa.

Según el último informe de embalses emitido por la Dirección General de Aguas, los ocho embalses de la región hoy están al 73% de su capacidad total en promedio, con un embalse Puclaro al 90% y La Laguna al 100% en Elqui; La Paloma al 67%, Recoleta al 84%, Cogotí al 66% y Culimo al 64% en Limarí; mientras que los embalses Corrales y El Bato, en Choapa, se mantienen al 79% y 75% respectivamente.