Ruidos molestos en el centro de Combarbalá sector hoteles.

Carta al director 

Estimado alcalde, concejales y comunidad de Combarbalá.

Supe de Combarbalá gracias a que mi familia hizo una visita turística y me comentó que la ciudad era muy bonita e interesante, aunque ruidosa. Entre el 7 y el 9 de junio de este año decidí ir junto a mi pololo preparados a conocer el lugar y también a revisar/aportar al tema del ruido.

Fuimos en bus, alojamos en el hostal Inti, jugamos ajedrez en la plaza y fuimos al observatorio. Leyendo la página web www.combarbala.cl, coincidimos con ustedes en que es un “tesoro bajo las estrellas” ya que la ciudad nos pareció muy bonita e interesante y conocimos a personas muy amables, pero no creemos que “es el lugar donde podrás encontrar toda la paz y tranquilidad que buscas” porque constatamos que el ruido es un problema.

Con mi pololo que estudia ingeniería medimos los decibeles en la plaza central y afuera de Rumba-bar con dos instrumentos distintos (CEM DT-85A y BAFX Products) para disminuir posibles errores por calibración en la medición, que nos prestó mi padre, también ingeniero. Respecto de la plaza, entre las diez de la mañana y las siete de la tarde, a siete metros del parlante hubo en promedio un ruido máximo de 74 dB (decibeles); desde el restorán Barbalá hubo en promedio un ruido máximo de 58 dB; y desde el frente de la Iglesia hubo en promedio un ruido máximo de 64 dB. Respecto al Rumba-bar ubicado en la calle Comercio 150 alrededor de las 3 de la mañana, afuera del hostal Inti hubo en promedio un ruido máximo de 70 dB; y desde la casa de al frente del bar medimos en promedio un ruido máximo de 98 dB. Se envía adjunto un video de una medición en la plaza con los dos instrumentos para constatar la visita.

La gente del lugar nos contó que el parlante amarrado en lo alto de un árbol de la plaza central solía ser administrado por la municipalidad, que funciona todos los días para poner música y propaganda del Observatorio desde las diez de la mañana hasta la una de la mañana del día siguiente, salvo entre las dos y las cuatro de la tarde para la colación, al parecer desde hace seis meses.

También la gente nos contó que todos los fines de semana el Rumba-bar pone música desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana, desde hace dos meses. Pese a que según Carabineros el local ha tenido múltiples denuncias, como por ejemplo la mía mientras estuve allá y varias hechas por los administradores de Inti Hotel, la situación se ha mantenido. Los vecinos comentaron que sufrían mucho por no poder dormir y que tenían temor a denunciar.

Yo, como estudiante de Derecho de la Universidad Diego Portales, estudié el tema y encontré que con ese ruido se está infringiendo normativas vigentes. A continuación les entrego los antecedentes como un aporte voluntario para su conocimiento y para la Comunidad en caso de que quieran tomar acciones ante el Juzgado de Policía Local de Combarbalá; lo cual es un trámite sencillo, sin costo, que no exige participación de un abogado y que cualquier persona puede presentar.

En primer lugar, se infringe el artículo 7° del Decreto Supremo 38 del Ministerio del Medio Ambiente que entrega los niveles máximos permitidos de emisión sonora generados por fuentes fijas para la comunidad, el cual según lo dispuesto en su artículo 2° aplica en todo el territorio nacional. Hay una infracción de ley porque el citado Decreto dispone que el ruido máximo para las zonas residenciales desde 7 a 21 horas es de 55 decibeles y que desde las 21 a 7 horas es de 45 decibeles, en circunstancias que nosotros medimos en promedio un ruido de 65 y 84 decibeles respectivamente.

En segundo lugar, se infringen los artículos 39° y 41° de la Ordenanza Local sobre Medio Ambiente Humano Comuna de Coquimbo. El primero prohíbe todo ruido o vibración que por su duración o intensidad ocasione molestias al vecindario, o que perturbe la tranquilidad o reposo de la población. El segundo prohíbe a los locales comerciales reproducir música a un volumen tal que trascienda al exterior del establecimiento. En virtud de esta normativa, la falta es aún más evidente.

Además, cabe decir que las Cortes han fallado lo siguiente.

ü  Reclamación Rol 108/2016, Segundo Tribunal Ambiental. Demandante denunció a Inmobiliaria ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) acompañando un Informe Acústico que concluía que los ruidos de sus faenas superaban los máximos establecidos por el Decreto Supremo 38 del Ministerio del Medio Ambiente (MMA). Luego de acreditarlo, la SMA en la Resolución Exenta 271/Rol N° D-029-2015, de 31 de marzo de 2019, calificando como esencial el Informe Acústico elaborado por el mismo denunciante, aplicó como sanción una multa de 14 Unidades Tributarias Anuales ($7.000.000 aproximadamente). La Inmobiliaria impugnó la resolución pero Segundo Tribunal Ambiental la rechazó en todas sus partes.

ü  Causa N° 34596/2017. Resolución N° 29 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 27 de Febrero de 2018. Si bien se confirma la sentencia apelada que rechaza el recurso de protección, el voto disidente del Ministro señor M. y ministra señora S. decidió revocar la sentencia en alzada y acoger el recurso de protección de la Junta de Vecinos contra la Municipalidad de Iquique por omitir la debida fiscalización de locales que permanente infringen normas sobre ruido y otros por considerar que ilegal y arbitrariamente omitieron amparar las garantías contenidas en el artículo 19 N° 1 (integridad física y psíquica) y 8 (medioambiente libre de contaminación) de la Constitución Política de la República.

ü  Rol 26.450-Año 2018 Tercera Sala Corte Suprema. El Máximo Tribunal acogió recurso de protección presentado por vecina contra Municipalidad de Lo Prado por no fiscalizar ruidos molestos, incurriendo en una omisión que ha significado perjuicio a la integridad física y síquica de la recurrente, lo que determina su ilegalidad.

Debido a todo lo anterior, me gustaría pedirles que por el beneficio de la salud de su gente y de la Comunidad en su conjunto (mejor calidad de vida, más turismo, más respeto) tomen las medidas necesarias para eliminar esta situaciones de ruido (lo cual además es ilegal) y en concreto aseguren, por medio de recomendaciones o multas, que las fuentes de ruido no superen los decibeles máximos permitidos según el lugar y la hora.

Muchas gracias,

María Carrasco.

(las opiniones vertidas en el presente art. son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representa el sentir de este diario online).